Violencia sexual en el conflicto armado: ¿Cómo cubrirlo?
“La violencia sexual es un delito especialmente brutal del que las mujeres son víctimas con demasiada frecuencia en tiempo de guerra. Es un medio de hacer la guerra cuando se emplea para torturar, traumatizar, obtener información, denigrar, intimidar y castigar por actos reales o supuestos atribuidos a las víctimas o a miembros de su familia”1.
“Un país dominado por el machismo, cuyo imaginario cultural alude a la mujer como algo “privado” y al hombre como “público” es el inicio de un mensaje de sometimiento de lo masculino ante lo femenino”, sostiene Silvia Arias Valencia, al iniciar su intervención como tallerista del segundo modulo formativo de Reporteros de Colombia en la ciudad de Barranquilla el pasado 5 de septiembre.
Silvia Arias Valencia, quien es especialista en prevención del Programa Integral contra Violencias de Género, UNIFEM, realizó un análisis del contexto histórico y mundial de la violencia sexual en el conflicto armado, partiendo de la idea de una sociedad patriarcal que nunca admitió y aun no admite este hecho como un crimen. Frente a esto, resaltó que, según el Derecho Internacional Humanitario, este es un crimen de lesa humanidad. “La violación y otras formas de violencia sexual cometidas en tiempo de guerra están prohibidas por el Derecho Internacional Humanitario, principalmente por los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos adicionales de 1977, y son crímenes de guerra según el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia”, menciona el Comité Internacional de la Cruz Roja en su cartilla “Las mujeres y la guerra” del año 2000.
Este argumento contrasta con el desconocimiento de la sociedad sobre este delito. En Colombia este crimen se visibiliza muchas veces de la mano de otros tipos de violaciones de derechos humanos, pues es evidente que muchas mujeres víctimas de este flagelo lo ocultan y sale a relucir sólo cuando ellas relatan acontecimientos como el desplazamiento, donde se provocaron violaciones sexuales.
Ocultar este tipo de conductas en la guerra obedece, según Silvia, a la estigmatización que puede sufrir la mujer afectada y al temor. Es significativo también que en muchos casos las mujeres se ven obligadas a argumentar que se vulneraron sus derechos en otro tipo de acontecimientos ocasionados por el conflicto armado, como la pérdida del hogar, el territorio, la familia o pertenencias materiales, pero nunca en la violación a sus derechos como mujer.
Continuando con la metodología propuesta para el taller, Gloria Castrillon, periodista de la revista Cromos, propuso una serie de herramientas prácticas para la labor periodística con base en la teoría abordada por Silvia Arias al inicio del evento.
Gloria Castrillón reforzó la teoría expuesta con ejercicios de análisis que pusieron a prueba los conocimientos de los periodistas sobre los crímenes de violencia sexual. Se observaron y estudiaron varias noticias de diferentes medios de comunicación a nivel nacional que cubrieron la temática, se analizaron párrafo por párrafo para encontrarse con grandes incoherencias e imprecisiones en los contenidos.
Las problemáticas que encontraron los asistentes en los artículos de prensa tuvieron en cuenta dos criterios. El primero fue el lenguaje utilizado, es decir, la manera como se nombra este delito. Fue común encontrar que este crimen se describía como una violación carnal sin ninguna otra connotación, como actos sexuales en masacres, desplazamientos u otro tipo de acciones relacionadas con el conflicto armado, y que no se le valoraba y nombraba como un hecho que vulnera y afecta los derechos de las mujeres.
El segundo criterio es las fuentes utilizadas. Es muy escaso encontrar el testimonio de las mujeres afectadas por este flagelo, lo cual hace que la información esté suministrada por las autoridades locales. En el taller se recomendó ahondar la temática con las ONG que se encargan de llevar estos casos en el país, al igual que organismos internacionales con sede en Colombia como la UNIFEM.
Los periodistas asistentes reconocieron al finalizar el ejercicio la falta de contexto y el desconocimiento de la temática, y se logró una reflexión interesante sobre la necesidad de garantizar niveles elevados de ética y profesionalismo al abordar este tipo de temáticas.
1- Comité Internacional de la Cruz Roja en su cartilla “Las mujeres y la guerra” del año 2000





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víctimas de abuso sexual
En Colombia, más de 721.000 mujeres entre 13 y 49 años de edad han sido víctimas de abuso sexual, y de ellas alrededor de 339.000 fueron violadas antes de cumplir 15 años, según un informe de la estatal Profamilia, divulgado este jueves. El documento "Violencia sexual en Colombia", precisa que en el 76% de los casos, los agresores son conocidos de las víctimas, muchos de ellos familiares.