Recrudecimiento de la violencia en MedellÃn
El pasado 25 de junio se dieron cita en el Museo de Antioquia 15 periodistas de la región para escuchar el análisis de la situación actual de la confrontación entre dos facciones de la denominada Oficina de Envigado, que de nuevo tiene a la ciudad en medio de los enfrentamientos por el control del narcotráfico y la economía ilegal que se desprende del manejo de ciertos territorios.
Alonso Jaramillo, investigador social, hizo un recuento de lo sucedido en Medellín en los últimos cuatro años, después de la desmovilización de las estructuras paramilitares en la ciudad. Mostró cómo los comandantes habían dejado a cargo de esos territorios a algunas personas que permanecieron en la ilegalidad y a otros que sí se desmovilizaron. Luego de la extradición de los ex jefes, quienes quedaron comenzaron a liderar el negocio del narcotráfico en la ciudad y ha enfrentarse a Don Mario. En esa lucha se divide la Oficina de Envigado; un sector se extendió hacia las periferias en las comunas más vulnerables y el otro se quedó con las apuestas y los juegos de azar.
Afirma Alonso Jaramillo que Medellín es importante para la distribución de la droga, ya que hay 762 plazas de vicio controladas por las bandas al servicio de la Oficina, lo cual representa más de 10 mil millones de pesos al mes. A eso se suma el cobro de extorsiones a los comerciantes y a los transportadores.
Por último, Alonso Jaramillo mostró la alianza existente entre la Oficina Envigado y los carteles de la droga de Panamá y México. Luis Fernando Quijano, Presidente de la ong CORPADES, aseguró por su parte que las estructuras mafiosas y paramilitares controlan la ciudad como lo han venido denunciando.
Quijano hizo un análisis de lo que significó para la ciudad la Operación Orión, la cual según ellos fue un proyecto para consolidar la presencia paramilitar en el área metropolitana.
Aseguró que hay por lo menos 350 bandas en la ciudad y no 144 como afirman las autoridades y que la mayoría porta fusiles. Además, según una investigación que adelantan actualmente, varios de los denominados grupos de apoyo ciudadano se convirtieron en convivir y controlan la venta de drogas y el cobro de extorsiones principalmente en el centro de la ciudad.
Quijano coincide con Jaramillo en la situación de confrontación y asegura que la ciudad está próxima a presenciar la llegada de un “nuevo patrón” que seguramente restablecerá el orden en el bajo mundo, tal como pasó con Pablo Escobar y Don Berna. Posteriormente, se abrió el debate con preguntas y contrapreguntas entre los periodistas asistentes al evento. Se resaltó la necesidad de compromiso y capacitación de los periodistas para cubrir este tipo de acontecimientos que están marcando el hoy por hoy de los habitantes en Medellín.





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